Episodio
Lukas Hoffmann // Digital y analógico
Conectar consigo mismo en la libreta
Lukas Hoffmann ha creado una aplicación para leer. En su círculo de lectura se reúnen personas para leer juntas, sin distracciones, sin pantallas. Una conversación sobre escribir a mano con bolígrafo y papel y la creciente necesidad de concentración.
Lukas Hoffmann, ¿recuerda su primera libreta?
De manera consciente, empecé cuando tenía 16 o 17 años. Estuve un año de intercambio en los EE. UU. y mis padres me regalaron una libreta. Ese fue el momento en que escribir se volvió algo más consciente para mí.
¿Lleva un diario?
No de forma consecuente. No tengo una rutina diaria, pero siempre llevo una libreta conmigo desde entonces; probablemente porque me gusta pensar que existe un lugar al que siempre puedo acudir si ocurre algo.

La libreta es el lugar donde proceso las ideas y las hago tangibles para mí.”
¿Qué es lo que escribe en ella?
En el plano personal, sobre todo pensamientos y sentimientos. Rara vez escribo lo que sucede, sino más bien las sensaciones que me produce. Por eso, la libreta es el lugar donde proceso las cosas y les doy una forma tangible.
¿Y en el plano laboral?
En ese caso, lo que prima es la claridad: listas, apuntes, esquemas. Cuando trabajamos en nuevas funciones para nuestra app, utilizo la libreta para ordenar mis pensamientos e ideas, aunque debo confesar que estoy todo el tiempo cambiando entre la libreta, el móvil y el ordenador. Pero la libreta sigue siendo el punto de referencia. El mero hecho de saber que está ahí, me da una cierta sensación de seguridad.
¿Cómo aporta seguridad una libreta?
Suelo asociar el móvil y el portátil con estrés: mensajes, tener que estar disponible, distracciones, siempre hay algún chat o correo electrónico. Una libreta es todo lo contrario, en ella no sucede nada, es un espacio cerrado sin ventanas ni botones que me distraigan y me arrastren a otro sitio. Cuando hay algo que me preocupa de verdad, acabo recurriendo a la libreta. Sienta bien tomar distancia del bullicio diario. El bolígrafo y el papel me ayudan a concentrarme. Cuando escribo en la libreta, me centro en una idea y eso me ayuda a desarrollar las cosas hasta el final.
Escribir a mano es más pausado, más claro. Me siento más en contacto conmigo mismo.”
¿Anota sus ideas también en el móvil?
Sí, pero ahí se pierden en el infinito. Hace poco estuve ordenando mis notas digitales y ni siquiera me acordaba de qué iban muchas de ellas. Con la libreta es totalmente diferente, todo tiene su lugar y cuando está llena, está llena. Me gusta esa limitación. Por esa misma razón he vuelto a hacer fotos analógicas, menos cantidad, pero de forma más consciente.
Usted es el creador de Bookie, una app de lectura. Sus usuarios se reúnen para celebrar reading parties y leer juntos sus libros en silencio. ¿Cómo se conjuga eso?
Parece una contradicción: desarrollamos una aplicación para el móvil cuyo objetivo es pasar menos tiempo al móvil. En nuestros círculos de lectura, la gente se reúne, deja sus teléfonos de lado y lee. Cada uno su propio libro, pero compartiendo un mismo espacio. Después se intercambian impresiones, pero la idea principal es la lectura silenciosa y concentrada. Y lo extraño es justamente eso: que no pasa nada. No estás conectado, no te distraes, y aun así no estás solo. Esta combinación crea una experiencia sorprendentemente intensa.
Suena casi monacal: un lugar para desconectar de la ansiedad digital.
Exacto. Es una decisión consciente de concentrarse en grupo. Gran parte de nuestra vida diaria transcurre online y, al mismo tiempo, cada vez tenemos más necesidad de encontrar lugares en los que no sea así. Lo vemos con la app y en los actos que organizamos: mucha gente va buscando no tanto estímulos como concentración, presencia real.
Es interesante que se refiera a la libreta también como un espacio, como un lugar de retiro.
La libreta es tranquila, sencilla y cerrada. Eso es precisamente lo que la hace tan valiosa. Tanto la libreta como el círculo de lectura son espacios en los que no ocurre mucho y, por eso mismo, pueden surgir cosas nuevas. Espacios libres de las constantes influencias externas.
¿Qué significa para usted escribir a mano?
Escribir a mano es más simple, más pausado y más claro. Me siento más en contacto conmigo mismo, y eso me reconforta.

Lukas Hoffmann
Lukas Hoffmann (32) es fundador de la startup Bookie, una app que replantea la lectura como una experiencia social y a la vez de concentración. Con formatos como círculos de lectura organizados, crea espacios en los que las personas se desconectan conscientemente para concentrarse en los libros. Bookie es una app de lectura social para la comunidad de habla alemana que ayuda a establecer hábitos de lectura, facilita el intercambio de impresiones con otros lectores y lectoras, y permite descubrir nuevos libros favoritos a través de amistades, comunidades y autores. Podría describirse como una mezcla de Duolingo e Instagram, pero para libros. En paralelo, trabaja como creador de contenido y se dedica a investigar cómo conectar las prácticas digitales y analógicas de forma práctica. Lukas Hoffmann vive en Berlín.
Author Ralf Grauel
Ralf Grauel es periodista especializado en economía, publicista y consultor. Ha trabajado como redactor y autor para las revistas brand eins, brand eins Wissen y Zeit Magazin. Junto con su equipo, creó el proyecto Writers and Thinkers, un espacio en el que conversa regularmente con personas sobre el proceso de pensar a mano.












